El ser humano es débil ante determinadas circunstancias, su naturaleza sufre con los ataques de virus, bacterias… y en muchas ocasiones se siente incapaz de reaccionar con éxito ante ellas.Reconociendo esta debilidad, los científicos e investigadores se afanan en experimentar con antídotos para combatirla, tratando de inmunizar, o en su caso prevenir, al organismo por si llegado el momento es atacado.

Pues bien, también el ser humano es débil psíquica y emocionalmente y en determinadas circunstancias se siente incapaz de conservar la estabilidad, viéndose superado por éstas y tendiendo a buscar soluciones, por lo general rápidas y en consecuencia, poco duraderas, como puede ser la ingesta de drogas.Reconociendo esta debilidad, los científicos no han dejado de experimentar, y esta vez han sido los norteamericanos los que han encontrado una sustancia que evita el deseo compulsivo de consumo de heroína y un método de administración novedoso, ya que  en esto consiste la importancia del hallazgo, en la forma de tomarla.

Hasta ahora por vía oral podían tomar metadona y buprenorfina, dos sustancias que producen el mismo o parecido efecto que la heroína; en adelante, si se confirman los resultados, los pacientes podrán llevar un implante subcutáneo de probufina, solución ideal para personas que viajan o trabajan lejos de los puntos de dispensación, u olvidadizos, que de todo hay en la viña, o de algunos que no quieren vivir con el estigma de acudir a los centros que las dispensan.Todo facilidades para el cliente, como en las ventas de productos, no parece sino que tenemos más interés en vender  que ellos en comprar; las soluciones que vengan de afuera, no vaya a ser que nos rompamos con el esfuerzo.

Así nos va,  parece como si hubiéramos tirado la toalla y rendido ante la evidencia, somos débiles, y qué, ya lo sabíamos. Pues sí, somos débiles y necesitamos de algo externo que nos haga creer  que somos fuertes; nada nuevo, sólo que a veces resulta triste admitir que hemos perdido la guerra contra nosotros mismos.