Es obvio que a la vez que han venido aumentando los canales de comunicación “A” la gente, ha ido disminuyendo la comunicación “ENTRE” la gente, es como si nos sintiéramos cada vez más solos, sin nadie que tenga tiempo para escucharnos, dedicándonos unos minutos de su tiempo.

Así, una de las cosas que más sorprenden a los adictos, que tan solos se sienten en su ensimismamiento con la droga, es que alguien a quien creen importante y muy atareado les dedique pacientemente un largo tiempo de escucha, sin interrumpirles y sin intentar colonizarle las ideas; será que como han recibido tantos palos no se fían y se preparan para ver qué les pedimos a cambio, dado su sentido utilitarista de las relaciones personales.

En todo caso, lo de menos es saber si el toxicómano se siente solo porque lo han aislado o porque se ha aislado él mismo, el hecho en si es que mientras que se está drogando no siente a nadie tan cerca, tan fiel, tan buena compañera, como la droga, por eso hay tan pocos que se deciden a salir de la adicción, algo incomprensible para nosotros.

La triste realidad es , que prefiere seguir solo, sucio, despreciado, perseguido…antes que aceptado por los demás, quizás porque para eso tendría que pagar un precio bien alto, demasiado para el poco capital que le queda después de tantos años de despilfarro y abusos de todo tipo.

En medio de esa soledad, la droga es el otro que le acompaña siempre, que no le pone reparos cuando se acerca, que le da lo que le pide, que le produce justo el resultado que espera; a saber, le da la paz que no encuentra y que nadie le ofrece, aunque dure poco, no importa, sabe como volver a conseguirla rápidamente.

Le da energía a quien no la tiene ni sabe como obtenerla, energía que muchas veces necesitan para seguir viviendo y no buscar la sobredosis u otras formas de suicidio rápido, que el lento ya lo están consiguiendo.

La droga les da viaje a quien no tiene posibilidad  de viajar ni sueña como conseguirlo; alguien hablaba hace un tiempo de los paraísos artificiales, pues eso, o algo así, construyen su mundo irreal porque encuentran serias dificultades para adaptarse al que tienen.

Esto es, les da, o “presta”, paz, aceptación, compañía, energía y posibilidad de viajar, “casi nada”, como para no entrar al trapo a esta oferta, vamos.