Sexualidad afectiva, dependencia emocional y relaciones de pareja

Cuestión de responsabilidad, compromiso y estima personal

Especial y de vital importancia, es incluir la mirada de género en el tratamiento de superación de una adicción en un recurso de tratamiento específico de mujeres (Comunidad Terapéutica), para conocer y tratar de cerca, la vida afectiva y sexual de mujeres, donde el principal obstáculo en su recuperación y  proceso de tratamiento, resulta la pareja, y con ello, toda una visión destructiva y desalentadora de las relaciones afectivas. Situación que a su pesar, si no es recorrida ni transformada, aflorará en el camino de querer y no saber cómo salir, estoy dispuesta y me comprometo a dejar y soltar, o sé que tengo que aprender pero a pesar de todo continúo y me mantengo en mi deseo de seguir con él o con ella, manteniendo consecuentemente esa barrera emocional que les hace vivir en permanente dependencia de y para los demás.

De esta manera, se piensa y se cree en el propósito de educarles en que  promuevan una cultura de la salud sexual, que vaya favoreciendo su capacidad de plena autonomía y comportamiento responsable, hacia el desarrollo del pensamiento crítico que les conduzcan al logro de actitudes positivas hacia una sexualidad y vida en pareja saludables. Resultando necesaria para ello, contar con una visión terapéutica de empoderamiento de las mujeres, abandonando el rol de víctima y vulnerabilidad aprendida que les justifica, para encaminarles a la elección y decisión de desarrollar una actitud responsable donde impere la afectividad  de las relaciones humanas, más allá de las relaciones de pareja, superando la dependencia emocional y creyendo en otros modos de vida, construyendo valores de independencia, decisiones responsables y valía personal.

Superar esta otra adicción, supone desarrollar capacidades responsables en sus relaciones afectivas y establecerlas sanas, con decisión propia como personas y mujeres únicas, merecedoras de alzarse en mejorar su estima y dignificación, estando en pareja, o sin ella,  bajo la necesidad de  conocerse en sus creencias, emociones, sentimientos y afectos, valiéndose del desahogo emocional, y de ayuda, haciéndoles creer en la valoración de que otras relaciones humanas más saludables y no construidas hasta el momento en sí mismas, son posibles en sus vidas.

 

 

 

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