Lo que no dicen” es un relato de nuestro Alfonso, fundador de Emet Arco Iris, compañero y pieza clave de nuestra Comunidad Terapéutica y nuestra labor. En este texto se reproducen las palabras que escuchó un día durante la acogida de una nueva persona que llegaba al Centro, algo que quizás hubiese preferido no escuchar. La dureza de unas palabras escondidas que tras mucho esfuerzo, ayuda y trabajo de equipo significaban el camino hacia una nueva vida.

Las palabras que no dicen frente a nosotros.

Enhorabuena por el paso que has dado, ya sabes que aquí estamos todos para ayudarte, para darte tabaco los primeros días o para pedirte, que aquí nos racionan hasta el tabaco siendo nuestro.

Has venido aquí pues como todos, supongo, a hacer el papel y volver a consumir con más brío. No veas lo buena que está después de un tiempo.

Oirás muchas cosas en la reunión, pero no te asustes que no todo es como decimos con el equipo delante. Hay muchas normas, pero ya sabes, lo normal es saltárselas cuando no nos ven ni oyen. Para eso están los baños para fumar por la noche, el porche cuando el equipo está reunido, en la terapia ocupacional. En fin, ya irás viendo como nos lo vamos montando para hacer el paripé.

Esto es un grupo de autoayuda, sobre todo para no descubrirnos los fallos unos a otros, no sea que se entere el equipo. No olvides que esto es duro, pues aquí venimos a sufrir, a sufrir las barbaridades por las que nos hace pasar el equipo.

Si por casualidad te lo tomas en serio y empiezas a andar, te ayudaremos, pero no tanto como para que nos pongas en evidencia. Así que despacio, que estos no tienen hartura.

¡Ah! No te olvides, aquí no vienes a hacer amigos, somos tus colegas. No se te ocurra ver la realidad como es, sino, vas a durar poco aquí y no veas el mosqueo que va a pillar tu familia.

En la Comunidad Terapéutica te lo debes comer todo, incluso los “marrones” en los que te metemos los más viejos que para eso hemos “mamao” aquí más tiempo aguantando. Dejar la droga no es difícil, lo que cuesta es soportar al equipo.

Por último, espero que aguantes y que estés convencido, no como nosotros, que una vez tras otra cada vez que entra uno como tú, le decimos delante del equipo lo que este quiere oír.

Suerte colega y mucho ánimo, que esto se pasa pronto y ya mismo estás con la “peña” otra vez. Eso sí que mola.