En esta ocasión enviamos una ‘Guía de prevención del consumo de alcohol en la edad pediátrica’, escrita por un grupo de especialistas y editada el año pasado por la Dirección General de Salud Pública de la Consejería de Sanidad del Principado de Asturias. Una guía destinada al personal sanitario.

     Desde hace años la pregunta de ¿a qué edad debe inicarse la prevención sobre los riesgos asociados al consumo de drogas? ha tenido diferentes respuesta: desde el mismo momento del nacimiento, e incluso antes, durante la educación primaria, al llegar a la educación secundaria, cuanto antes mejor.
     Los elevados porcentajes de consumo de alcohol en edades tempranas, junto a algunas noticias alarmantes reporducidas por medios de comunicación están en el origen de la pregunta, de la preocupación y de las respuestas.
     En este contexto hay que entender la publicación de la presente guía. Su objetivo es proporcionar información actualizada y documentada acerca de por qué y cómo intervenir para prevenir el consumo de alcohol en la edad pediátrica.
     La intervención se basa en los hechos probados sobre:
  • Los riesgos y daños que para la salud física, psíquica y social de los jóvenes tiene el consumo de alcohol.
  • La baja percepción del riesgo que tiene el consumo de alcohol en esta población.
  • La edad de inicio al consumo de alcohol, situada como media en los 14 años para
  • ambos sexos.
  • El prestigio que tienen los profesionales sanitarios entre los jóvenes como fuente de información sobre drogas.
     Esta Guía le Proporcionará:
  • Evidencia sobre los motivos de la intervención.
  • Orientación sobre las actividades preventivas.
  • Criterios de intervención.
  • Información sobre recursos adicionales.
  • Un glosario de términos sobre drogas con recomendaciones sobre su uso en la actividad preventiva.
     La guía está dirigido a los y las trabajadores/as de atención primaria pediátrica (médicos/as y enfermeros/as), que atienden a jóvenes de 10 a 13 años, edades umbral de inicio al consumo de alcohol.
     Pero la población diana es más amplia:
  • Jóvenes de 10 y 13 años que acuden a las revisiones obligatorias de consulta de pediatría de atención primaria.
  • Sus familias (padres/madres o tutores legales).
     Los objetivos de la intervención para esa población diana son:
  • Incrementar la percepción del riesgo del consumo de alcohol en menores de edad.
  • Retrasar la edad de inicio al consumo y a las borracheras.
  • Implicar a los padres o tutores en la prevención del consumo de alcohol a menores.
     La intervención preventiva propuesta es una adaptación del algoritmo de intervención de consejo breve para la prevención del consumo temprano de alcohol y la matriz para determinar el nivel de riesgo de la «Alcohol screening and brief for youth: a practtitioner´s guide» elaborado por el National Institute on Alcohol Abuse and Alcoholism – NIAAA- de Estados Unidos
de América.
 
     El grupo de trabajo redactor de la guía está compuesto por profesionales de la salud en sus dimensiones física, psicológica y social; especialistas en salud
pública, pediatría, salud mental, enfermería familiar y comunitaria, pedagogía y sociología.
     Es el momento de recordar que la Organización Mundial de la Salud (2010) señala que el alcohol es el tercer factor de riesgo individual para enfermar después del tabaco y la hipertensión, y la segunda causa generadora de años de vida con discapacidad en varones, solo por detrás de los trastornos depresivos.
     El consumo de alcohol realizado antes de alcanzar la madurez física, psicológica y social denominado consumo temprano (en inglés underage drinking)
es una conducta particularmente perjudicial para la salud, al ser este el momento vital en el que los/as niños/as, dependientes e «irresponsables» desde
el punto de vista legal, inician la etapa de transición hacia la vida adulta en la que han de convertirse en personas con autonomía y plena responsabilidad.
     El concepto de «consumo temprano» de alcohol tiene dos abordajes de distinta naturaleza: el empírico y el legal. En el segundo caso estaríamos hablando de todo consumo que se produce por debajo de la edad establecida por las leyes para poder consumir alcohol y aunque se ha relacionado en algunos estudios con conductas impulsivas , el que más nos interesa es el de base empírica, esto es, el que se fundamenta en estudios que inciden en la mayor vulnerabilidad bio-psico-social del consumidor y que se asocia a un mayor consumo que aquellas personas que se inician más tarde, y a una mayor
probabilidad de desarrollar una conducta problemática y de abuso respecto al alcohol.
Javier Martín