En esta ocasión envío un material algo diferente. Bajo el título ‘Personajes ¿malos?’ el subtítulo nos aclara de que se trata: ‘Cuento de educación para la salud’.  Y es que, efectivamente, envío un cuento dirigido a niños y niñas de entre 6 y 12 años. Un cuento escrito por Carolina Lesa Brown y ilustrado por Mª Reyes Guijarro Ruíz, y editado por CEAPA (Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos.

Reproducimos a continuación la introducción del propio libro:

El objetivo de esta publicación es aportar un instrumento a padres y madres para trabajar con sus hijos e hijas de entre 6 y 12 años la educación para la salud. Los niños aprenden a través del juego, la actividad lúdica es su manera de conocerse y conocer también la realidad que les rodea. El juego les permite interiorizar conceptos, habilidades y valores que les permitirán tener un desarrollo integral y que les serán útiles para manejarse con sus amigos y con ellos mismos. Los cuentos, la imaginación, son los idiomas que más les motivan.  Leídos conjuntamente con padres y madres, los cuentos aportan una herramienta divertida y mágica que facilita muchísimo el abordaje de temas de interés con los hijos e hijas dentro de un marco lúdico, relajado y cálido que fortalecerá el vínculo con ellos, clave para su desarrollo afectivo y personal.

     Por este motivo, hemos escogido el lenguaje de los cuentos para enseñar a los niños conceptos, actitudes y valores relacionados con la educación para la salud. Como hemos señalado, el cuento es un instrumento ideal para que padres e hijos se unan en torno a una misma actividad, convirtiéndose así en un vehículo excelente para establecer una comunicación cálida y positiva que permita a padres y madres educar en hábitos saludables. El desarrollo tecnológico reciente y los cambios en los estilos de vida propios de la vida moderna han cambiado muchos de nuestros comportamientos individuales, así como la forma de relacionarnos con las otras personas y con nuestro entorno ambiental. Aunque la sociedad en general disfruta de una calidad de vida muy superior a la de hace años, han aparecido nuevas enfermedades a abordar, consecuencia directa de un estilo de vida poco saludable en materia de alimentación, actividad física y consumo de sustancias adictivas.

     Tener un estilo de vida saludable es fundamental para disfrutar de una buena calidad de vida y alcanzar un buen estado de salud, pero también para que nuestros hijos e hijas puedan tener un adecuado desarrollo físico, psíquico y social. Adoptar un estilo de vida saludable supone reducir al mínimo la presencia de factores de riesgo para nuestra salud y, como contrapartida,incorporar en nuestro día a día factores de protección, que nos aporten bienestar y un mejor estado de salud.

     Estos factores de protección tienen que ver fundamentalmente con el desarrollo de una dieta sana y equilibrada; la adopción de hábitos de alimentación adecuados; la prevención de tras tornos en la conducta alimentaria, como pueden ser la obesidad, la anorexia y la bulimia; y la promoción de un estilo de vida activo, en el que el ejercicio y el deporte adquieran un lugar destacado en la familia.

     Es necesario ser conscientes de la influencia que tienen en nuestro estado de salud las diferentes acciones y comportamientos que adoptamos en el día a día, nuestra forma de alimentarnos, el modo en que nos relacionamos en los diferentes entornos, los vínculos familiares y sociales, nuestros hábitos de actividad física y de consumo de sustancias, etcétera. En ese sentido, padres y madres, como referentes de los hijos e hijas, tienen que asumir un importante rol como agentes de salud, promoviendo la adopción de hábitos saludables en materia de alimentación, la actividad física de todos los miembros de la unidad familiar, estableciendo normas y rutinas y ayudando a los hijos e hijas en su comprensión e implementación, buscando así buscar el difícil equilibrio en nuestras conductas. Así, creemos que es fundamental que padres y madres, como educadores, tengan conciencia de todo ello y favorezcan un estilo de vida saludable y pautas de educación para la salud.

     Por ello, con el fin de ayudaros a dialogar sobre estos valores y hábitos saludables, al finalizar el cuento os proponemos una guía de lectura que puede serviros de guía en la conversación con vuestros hijos e hijas para favorecer una reflexión conjunta. 

Javier Marín