Este año 2019, la Fundación Emet Arcoiris se ha embarcado en un Proyecto, financiado a través del IRPF autonómico, nuevo para nosotros: Intervención para Agresores de Violencia de Género en Medidas Alternativas (PRIA-MA). Estos son penados por la justicia española, se les ha suspendido la condena por una medida alternativa, en este caso la asistencia al programa. Tal y como se cita en la introducción del PRIA-MA:

“El programa ha sido diseñado atendiendo a los criterios y estándares de calidad europeos en esta materia, adaptándolos a la realidad penal y penitenciaria española.

El objetivo principal del programa es que los agresores se responsabilicen de su comportamiento agresivo y sean conscientes de que la respuesta violenta es intencional y aprendida y que, por tanto, se puede desaprender y modificar. A lo largo de la intervención, se trabaja la adquisición por parte de los agresores de habilidades prosociales para la resolución de conflictos y de actitudes y conductas igualitarias en las relaciones de pareja. De esta manera, el programa busca la eliminación de las conductas violentas y, por tanto, redunda en la seguridad de las víctimas (mujer y niños/as).

Como parte fundamental de la intervención con los agresores, se hace hincapié en su responsabilización respecto al efecto que la violencia ejercida ha tenido, no solo en la mujer, sino también en los hijos/as, igualmente víctimas directas de la violencia de género.

El programa PRIA-MA tiene tres fases, la Fase de Evaluación y Motivación, en la que se trabaja terapéuticamente con los agresores de manera individual, con un doble objetivo: llevar a cabo una evaluación psicosocial exhaustiva de cada caso, y elaborar un Plan Motivacional Individualizado que será trabajado de manera transversal a lo largo de la intervención; la Fase de Intervención, en la que en un formato grupal, se trabajan terapéuticamente los factores de riesgo asociados a la violencia de género, y la Fase de Seguimiento, donde se realiza un seguimiento individual con cada penado para afianzar los logros conseguidos a lo largo de las fases anteriores. En los casos que lo requieren, la integridad del programa se realiza de manera individual. En total, el programa de intervención tiene una duración de diez meses, ajustándose a las recomendaciones de calidad sobre el tiempo óptimo de intervención con esta población”.

Los temas que se analizan en grupo son diversos, comenzando por la Inteligencia emocional, emociones y su control. También se aborda el género y las nuevas masculinidades, autocontrol y gestión de la ira, empatía, celos, la confianza, la tolerancia, el respeto y la libertad en las relaciones humanas, además de pensar en los menores.

Para nosotros está siendo una experiencia muy positiva y una manera de cerrar el círculo. En otros programas intervenimos con mujeres y niñas, víctimas de violencia de género, hombres, niños y adolescentes que, por distintas situaciones, pueden ser potenciales maltratadores y mujeres y niñas africanas inmigrantes, que por su situación de vulnerabilidad pueden llegar a ser explotadas sexualmente.

Artículo de José María Salinas: Psicólogo Responsable PRIAMA