Nuestro primer legado solidario, quién nos lo iba a decir. En la fundación EMET Arco Iris recibimos el pasado viernes 21 de mayo una de las mejores noticias que nos habían dado en mucho tiempo, teníamos un testamento solidario.

Decía Alejandro Magno que “tras la conducta de cada uno, depende el destino de todos” y hoy más que nunca estas palabras adquieren un valor incalculable para cada una de nosotras y nosotros.

Gracias a este legado solidario el destino de menores con problemas de conducta, mujeres y hombres con problemas de adicciones será la vía que los lleve a reencaminar su vida, porque una mujer llamada Vicky decidió tenderles mucho más que una mano para que esto sucediese.

Primero de todo, ¿qué es un legado solidario?

El legado solidario es un acuerdo que consiste en donar parte de los bienes de tu herencia a un fin solidario para que dicha entidad u organización pueda seguir atendiendo a los colectivos más vulnerables.

Cada vez son más las personas que necesitan de la ayuda de entidades como EMET Arco Iris y debido a los escasos recursos que a veces poseen las organizaciones, se estableció incluso el Día Internacional del Legado Solidario el 13 de septiembre con el objetivo de concienciar y promover la solidaridad.

Pese a la necesidad de estos actos, los testamentos solidarios a penas llegan en la actualidad al 3% según informa la plataforma “haz testamento solidario”  y por ello es necesario que se visibilice tanto a los referentes como los beneficios de una práctica tan importante como esta.

Las palabras de Vicky tras hacer su testamento solidario.

“He decidido utilizar una fórmula solidaria para hacer mi testamento.

Mientras viva, seré yo misma quien piense y trabaje en la construcción e un mundo mejor y más justo. Pero, cuando ya no esté, quiero que mis escasos bienes vayan a unas manos que compartan mis valores.

Mi biografía se ha forjado gracias a la experiencia en proyectos solidarios y, en especial en la Fundación Emet Arco Iris. Sin entidades como esta, nuestra sociedad sería más mezquina, más oscura y, para mi, casi carente de sentido.

Por eso, deseo que sea esta Fundación la que se haga cargo de mi herencia. Sé que, desde ella, serán capaces de convertir los pequeños bienes materiales que yo deje en preciosos proyectos vitales de igualdad, libertad y dignidad de las personas.

He decidido hacer pública esta decisión para llamar la atención sobre esta posibilidad que disfrutamos de hacer testamentos solidarios.

Quiero animar a otras personas a considerar esta opción. Apoyar proyectos solidarios con la herencia que hemos generado en vida puede ser buena manera de bien morir”.

Vicky.

Desde EMET Arco Iris queremos agradecerte de todo corazón lo que has hecho, Vicky, porque con este gran granito de arena que has aportado siempre quedará algo de ti en nuestra fundación y cada una de las personas que pasen por ella, también llevarán un pedazo de ti.

Siempre hemos creído que los actos individuales pueden cambiar el mundo y, sin duda alguna, este es uno de ellos.

Gracias por acompañarnos en este camino y por tenderle tu mano a las personas que más lo necesitan.