Es cierto que el consumo de sustancias adictivas parece crecer durante el verano, o podría decirse que durante “el buen tiempo”. En el caso de mujeres con problema de consumo de tóxicos, y más concretamente desde la experiencia en Comunidad Terapéutica, observamos que durante el verano la Comunidad pareciera convertirse en un recurso de “idas y venidas”, que el objetivo fuera recuperarse durante un periodo corto de tiempo y volver a sus rutinas habituales de consumo.

Al igual que señala el doctor Sánchez Menéndez, “la estacionalidad es un factor que influye en las adicciones”. Venimos observando cómo los perfiles y patologías psiquiátricas de estas mujeres se agravan según el momento en el que nos encontremos del año, dándose mayores recaídas en primavera y verano.

La mayor socialización que se da en verano, junto a las vacaciones y la normalización de ciertas actividades lúdicas donde se da el consumo de alcohol e incluso de otras sustancias (cannabis, cocaína), no ayuda a que los tratamientos en recursos residenciales se afiancen y lleguen a alcanzar los objetivos deseados, dándose un mayor número de abandonos y como ya decía de recaídas.

Por ello desde la Fundación Emet Arcoiris da servicio en su Comunidad Terapéutica todo el año, porque el trabajo no se para en verano, sino que se le hace frente con la conciencia de estacionalidad que necesita.

Pie de Foto: Nadia Panizo, Directora de Comunidad Terapéutica, prestando atención personalizada.