Artículo escrito por Cristobal Gutiérrez, Educador Social en la Fundación Emet Arco Iris desde hace 20 años y también, monitor de ajedrez terapéutico y educativo en la Fundación desde entonces.

El auge del ajedrez.

Ahora que afortunadamente se está poniendo en valor y de moda el ajedrez por una famosa serie, no está de más señalar que en Arco Iris fuimos pioneros a nivel andaluz en su uso como herramienta educativa y terapéutica, con estupendos resultados desde hace dos décadas.

Y con ello no me refiero a cuando Martín ganó en un torneo a la campeona de España Sub-10, sí, campeona de España. Sebas llegó en otro torneo a la mesa 1 en la ronda 4 y tuvo contra las cuerdas a uno de los mejores jugadores de Andalucía en su categoría con tan solo dos meses de clases encima.

Cuando JuanFran quedó tercero en un torneo, con esa cara de ilusión y orgullo tanto de él como de sus compañeros cuando subió a recibir el trofeo y el premio en metálico para usar en unos grandes almacenes. Me refiero, a cuando todo un grupo de nuestras chavalas asistió a su primer torneo en el Colegio Salesianos allá por 2004 y tras perder todos su primera partida, dieron la mano al rival, se levantaron y me preguntaron: ¿Cuándo jugamos la próxima?

Justo en ese momento todos ganaron.

Beneficios del ajedrez en la terapia.

Chavales con baja autoestima, fracaso escolar y acostumbrados a escuchar que no valen para nada, quisieran seguir luchando y no abandonaran como solían hacer, fue ya su mayor victoria. 

Desde entonces, hemos seguido acudiendo a torneos con plena integración de todos ellos y hemos seguido utilizando el ajedrez no solo como un ocio sano, sino como una escuela de vida.

La máxima de “ganas o aprendes”: No es lo mismo perder que ser derrotado. Uno es derrotado únicamente cuando se rinde y deja de progresar. Los errores en la vida o las partidas perdidas son oportunidades de aprendizaje, en la que todos y cada uno de ellos tienen la capacidad de mejorar por mucho que sus malas circunstancias vitales o sus malas decisiones les hayan supuesto negativas hasta el momento.

Y en ello seguimos, enseñando ajedrez para enseñar a vivir y ojalá que por 20 años más. Como poco.