En esta ocasión enviamos un clásico, el libro ‘Los alucinógenos y la cultura’, escrito por Peter T. Furst, publicado en inglés en 1976 y en castellano en 1980.Se trata de un libro histórico sobre la importancia del rol de los alucinógenos en diversas culturas, tanto americanas como europeas y asiáticas.Con este libro el autor dejó claro que el empleo de sustancias visionarias no era algo que pudiera considerarse por separado en el estudio de una sociedad, sus costumbres, creencias y mitos, sino que el uso de los enteógenos está íntimamente relacionado con muchos aspectos básicos del quehacer y la cosmología de una sociedad.Peter T. Furst es profesor universitario de antropología, y director adjunto de dos museos de antropología e historia. Ha escrito varios títulos sobre el empleo de enteógenos en diversos marcos culturales (especialmente uno sobre el peyote), que además de ser excelentes libros, supusieron un hito en la investigación interdisciplinar del empleo de enteógenos teniendo en cuenta el marco cultural de las sociedades que los han empleado. Peter T. Furst es profesor emérito de antropología y estudios Latinos en la Universidad del Estado de Nueva York, y es profesor asociado en investigación en la Universidad de Pennsylvania (Museo de Arqueología), así como el museo de Nuevo México.

Organizado en secciones dedicadas a cada vegetal, el ensayo que enviamos, y que contiene una cantidad generosa de información botánica y química, se plantea como una excusa para disertar sobre las tradiciones, usos y creencias ligadas al empleo de plantas y al acceso al mundo invisible del espíritu. Así, para el estudio del peyote, acompañaremos al autor en su peregrinación con los huicholes a las tierras sagradas de Wirikuta, y para el estudio del tabaco, nos adentraremos a las creencias de los dioses y espíritus con los que está relacionada esta planta, o estudiaremos los utensilios y pipas para emplearla. Lo mismo ocurre para el estudio de la iboga, la planta sagrada usada en rituales sincréticos y de sanación en el Gabón, en África; con la Amanita muscaria en el chamanismo siberiano o en el soma de los Vedas hindúes; y la LSD, tanto en el occidente moderno como su relación con el kykeon eleusino y los mitos iniciáticos de los misterios consagrados a las diosas helénicas.

Valiéndose de un profundo repaso a la literatura antropológica y etnobotánica disponible, Furst realiza una nueva y creativa síntesis entre ambos campos, dejando entrever, como en pocas otras publicaciones sobre el tema, que el estudio de las religiones y de las plantas enteogénicas no debería hacerse por separado, sino en un ámbito ‘multidisciplinar’ tan amplio e integrador como fuera posible.

Resumen elaborado por Javier Martín

Para leer el texto completo pincha aquí