Pues sí, algo está cambiando en el mundo de las drogas, no sólo en cuanto a las que se consumen y a quienes lo hacen, sino también y fundamentalmente, en el campo de los legisladores y responsables internacionales.

Existen gobiernos y grupos de presión que propugnan, no la legalización, sino la despenalización del consumo, así, delincuente sería quien trafica e inocente quien consume.

En los próximos meses oiremos hablar de los encuentros entre países productores y otros, grandes consumidores, como los EE.UU.; objetivo, acabar con las mafias internacionales que controlan las finanzas y los gobiernos de algún país; consecuencias, entre otras la disminución de la población reclusa, en gran parte internada por problemas relacionados con el consumo y abuso de drogas ; inconvenientes, entre otros la disponibilidad y el fácil acceso a ellas de personas en situación de vulnerabilidad, sobre todo jóvenes y población con problemas mentales.

Los partidarios del sí, se basan en la libertad del individuo de machacarse si lo quiere, los del no, en la cantidad de incautos que caerían en las redes de la dependencia sin información sobre ellas.

El debate está servido, avanzaremos algo hacia la despenalización, pero pienso que es pronto, la sociedad quizás no está madura para encajar el paso desde la condena más furibunda a la permisividad más absoluta.

¿Encontrarán el término medio? Difícil, pero de momento algo está cambiando.

Alfonso Fernández Zamorano

Presidente de la Fundación EMET Arco Iris

[Éste artículo es parte de las colaboraciones que Alfonso Fernández Zamorano realiza en el progama Hoy por Hoy de Cadena Ser en Córdoba.]