¿Qué debería hacer si descubro que mi hijo/a ha consumido alcohol, tabaco u otra droga?

Primero, buscar información. ¿Qué tomó? ¿Ha sido una vez o lo ha hecho más veces? ¿Qué ha aprendido tu hijo/a de la experiencia?
Basado en las respuestas a las preguntas anteriores, tienes un número de opciones, ya sea conversación, disciplina, y/o evaluación profesional. La conversación puede ayudar a entender los sentimientos de tu hijo  y motivaciones. El uso de drogas puede haber sido un esfuerzo para hacer amigos, reducir la tensión, quitar el aburrimiento etc. Ayudar a su hijo a encontrar métodos alternativos para conseguir esas metas podría eliminar el problema. Dado que el uso de drogas disminuye la confianza de los padres en el juicio y responsabilidad de sus hijos, las consecuencias disciplinarias  pueden parar a un joven de otras experimentaciones siempre y cuando no exista un uso crónico de alcohol u otras sustancias.  Las consecuencias disciplinarias pueden ser: permanecer en la casa, perder privilegios como el uso de las TIC, llegar temprano. etc. Si se sospecha que el problema no ha sido sólo un consumo puntual, debe hacerse una evaluación profesional (arcoiris@fundacionarcoiris.org). La mayoría de las familias no buscan ayuda profesional porque fallan en entender la naturaleza de la dependencia química, esperan que el problema se resuelva o entran en la negación de su hijo. Pueden considerar las drogas como algo inevitable en el periodo adolescente. Sin embargo, una evaluación profesional puede determinar la extensión de la seriedad del uso de alcohol y  otras drogas en una persona joven.

Para más información:
fundacionarcoiris.org/controlas-o-te-controla