Y me pregunto, ¿qué les pasará? Qué les pasará por su mente para tirar por la borda en cuestión de segundos un esfuerzo propio, personal y constante realizado durante mucho tiempo, que ahora, sin más, deja de valorarse, no existe, desaparece.

¿Qué cosa, sentimiento o pensamiento aparece para tomar decisiones que hacen tanto daño a sus vidas?

Intento ponerme en situación, valorar en todos los sentidos o al menos intentarlo, el querer saber qué sucede, de manera que con la mayor de mis fuerzas pueda ayudar, sin embargo, no es suficiente. No es suficiente aun mostrando la mejor de mis sonrisas, actitud o afecto, a pesar de saber que quizás la otra persona no se lo merezca, es irremediable, el torbellino de sentimientos y emociones que recorren tu cuerpo cuando ves que la otra persona está a punto de destrozar de nuevo su vida, te empuja sin mayor detenimiento a intentar ayudarlo, a intentar que retroceda, o al menos, a intentar que se dé un tiempo, aun si solo fuese cuestión de minutos, quizás suficientes, para cambiar de opinión…

¿Qué más? ¿Qué más se puede hacer al respecto? ¿Por qué a pesar de querer con todas tus fuerzas que todo salga bien, ayudar y hacer que la persona cambie de opinión no se consigue?

Quizás no exista respuesta, somos personas, y por el simple hecho de serlo, somos libres en pensamientos y decisiones, he ahí donde radica la complejidad en cuestión de pensamientos, sentimientos, vivencias y experiencias, y que por más que se intente sentir lo que el otro, irremediablemente se es infinitamente incapaz. Por ello quizás no se entiende qué pasará por su mente, qué sucederá dentro de esa cabecita loca, que a veces baja a la tierra y vive de manera acertada, coherente, sensata y feliz, sí feliz, con la mayor expresión de cada una de sus letras y en todos los ámbitos de la vida, pero que sin embargo desaparece en cuestión de segundos por una decisión desafortunada, de nuevo, una decisión desafortunada, atraída irrevocablemente por una sustancia u otra, que cambia por completo la vida, no sólo de ellos/as sino de cuantos los rodean.

NADIA PANIZO

Directora C.T. La Muela