El día 23 de septiembre se celebra el día internacional contra la explotación sexual y el tráfico de mujeres, niñas y niños.

Este día fue instaurado por La Conferencia Mundial de la Coalición contra el Tráfico de Personas junto con la Conferencia de Mujeres que tuvo lugar en Dhaka, Bangladesh, en 1999, en reconocimiento de la Ley Nº 9143, conocida como la Ley Palacios, sancionada en Argentina en 1913 y que constituyó la primera legislación en el mundo en contra de la prostitución infantil y la trata de personas con fines de explotación sexual.

  • Qué es la TRATA

El Protocolo de Palermo define la trata de personas como la captación, el transporte, el traslado, la acogida o la recepción de personas, recurriendo a la amenaza o al uso de la fuerza u otras formas de coacción, al rapto, al fraude, al engaño, al abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad o a la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra, con fines de explotación. Esa explotación incluirá, como mínimo, la explotación de la prostitución ajena u otras formas de explotación sexual, los trabajos o servicios forzados, la esclavitud o las prácticas análogas a la esclavitud, la servidumbre o la extracción de órganos.

  • La dimensión del problema:

En 2016 las cifras de la trata de mujeres, niñas y niños fueron:

La explotación sexual forzosa genera 99.000 millones anuales. A nivel mundial, dos terceras partes de las ganancias provenientes del trabajo forzoso – estimadas en 150.000 millones de dólares – son generadas por la explotación sexual forzosa, con un volumen de beneficio de alrededor de 99.000 millones de dólares anuales.

Fuente: Informe ‘Ganancias y Pobreza: Aspectos económicos del Trabajo Forzoso’. Organización Internacional del Trabajo (OIT). 2014.

La trata de personas es un delito transnacional que se lleva a cabo en todo el mundo. El delito de trata de personas afecta a prácticamente todos los países de todas las regiones del mundo. Entre 2010 y 2012 se identificaron víctimas de 152 nacionalidades diferentes en 124 países de todo el mundo.

La explotación sexual es el principal objetivo de la trata, con un 53% de los casos detectados, seguida del trabajo forzoso (40%), la extracción de órganos (0,3%) y otros fines (7%). Las mujeres y las niñas representan la gran mayoría de las víctimas de trata, con un 49% y un 21%; los hombres suponen un 18% y los niños un 12%. Las cifras se polarizan para la trata con fines de explotación sexual, con un 97% de mujeres frente a un 3% de hombres.

 Se detecta un aumento global de la trata de menores. En todo el mundo, constituyen una tercera parte de las víctimas detectadas. De cada tres víctimas menores, dos son niñas y una es niño.

  • La violencia de género es un factor de riesgo y un medio para controlar y someter a las víctimas de trata y explotación sexual

En el Estudio sobre las mujeres víctimas de trata con fines de explotación sexual en Andalucía, promovido por el Instituto Andaluz de la Mujer, un 54% de mujeres de un total de 150 entrevistadas declaró haber sufrido malos tratos con anterioridad a la situación de trata, mientras que en un 41% dijo sufrirlos en la actualidad.

El 78% de las mujeres participantes en el estudio afirmaron haber sido víctimas de diversos tipos de agresiones (agresiones físicas, sexuales, amenazas y coerción) por parte de personas vinculadas a la red de trata, tanto clientes como “protectores”.

Un alto porcentaje (68%) de las mujeres tiene hijos/as, añadiéndoles un plus de vulnerabilidad en tanto que dichos menores se convierten en víctimas instrumentales de las redes, como un elemento más para controlar a la víctima principal, o incluso como “mercancía” adicional y valiosa para sus actividades criminales (venta de menores, explotación sexual de los mismos, trabajo infantil o extracción de órganos).