¿Sabemos realmente lo que es el sexting? ¿Conocemos los riesgos que conlleva? ¿Sabemos cómo el consumo de sustancias puede afectar a la práctica de sextear? ¿Conocemos verdaderamente este fenómeno social que afecta a las mujeres mayoritariamente y que se está convirtiendo en un arma arrojadiza para distorsionar a adolescentes?¿Ponemos realmente en marcha la premisa de “no hagas en internet lo que no hagas en la vida real?¿Qué supone el sexting desde el punto de vista femenino?
Cada vez más nos sumergimos en el mundo de las nuevas tecnologías, mezclando conductas sociales, con comportamientos que pueden perjudicarnos, especialmente a la mujer, y especialmente peligroso en las adolescentes. Pensar antes de sextear. Ésta debe ser la premisa principal. La mujer y el sexting tienen gran relación. Es una nueva moda que se extiende y que pone en peligro la integridad y privacidad de las mujeres que lo practican. Nos encaminamos en este artículo a intentar resolver las cuestiones planteadas a través de las consecuencias de la exposición sexual de las mujeres y adolescentes en las redes sociales, su relación con el consumo de drogas, y el punto de vista desde la mujer.

“Se ha vuelto terriblemente obvio que nuestra tecnología ha superado nuestra humanidad”
(Albert Einstein)

La privacidad en Internet podemos definirla como el control que ejerce un usuari@ sobre la información de sí mism@, para limitar la cantidad de personas autorizadas a obtenerla. Esta información puede ser relativa a fotografías, a datos personales, a archivos… Siempre decimos que “Todo se queda en Internet” pero no conocemos realmente el alcance. Debemos tener cibercuidado y provocar conexiones seguras especialmente para niños, niñas y adolecentes. Ello se consigue con una serie de pautas y protocolos que pueden ayudarnos a prevenir muchos problemas en la red. Y desde el punto de vista femenino, muchísimo más. Ya que si compartimos con alguien cualquier dato, fotografía, video, etc.…(sea nuestra pareja o no), corremos el riesgo, que lo que se ha hecho de forma “invisible”(entiéndase invisible como algo privado que sólo debe ver esa persona destinataria) se vuelva “visible” para el resto de la humanidad. Este comportamiento debe ser especialmente cauteloso en adolescentes con riesgos de consumo, porque cuando consumen alguna sustancia, se desinhiben, se sienten eufóricos y disminuye su potencial de autocontrol. Es un hecho y realidad, que existen gran cantidad de riesgos y peligros de determinados comportamientos asociados al consumo y problemáticas derivadas. El consumo de bebidas alcohólicas por ejemplo en los menores de 21 años, está relacionado a daños y comportamientos de riesgo:
• Desarrollo cerebral. Efectos perdurables sobre las capacidades intelectuales
• Conducción. La mayor causa de muerte en las personas entre 15 y 20 años.
• Suicidio. Depresión y estrés.
• Resultados académicos. Fracaso y abandono escolar.
• Comportamiento sexual. Más probabilidades de relaciones sexuales de riesgo, especialmente, en actividades sexuales riesgosas (con desconocidos o sin métodos anticonceptivos).

En este sentido, la práctica del sexting se incrementa al consumir sustancias. Por tanto, juegan un papel primordial. La palabra sexting es un término que se define para describir el envío de mensajes de texto insinuantes o imágenes carácter erótico o pornográfico entre dispositivos electrónicos o a través de Internet. A raíz del sexting, nacen también otras formas de conductas disruptivas como fenómenos sociales derivados del avance de la Sociedad de la Información a través de las nuevas tecnologías, y que afecta a la integridad de las personas (especialmente virulentas en las mujeres) como son:

• el grooming( acciones deliberadas emprendidas por un adulto con el objetivo de ganarse la amistad de un menor de edad, al crearse una conexión emocional con el mismo, con el fin de disminuir las inhibiciones del niñ/o y poder abusar sexualmente de ella/él)
• y el ciberbulling(hostigamiento a través de medios informáticos, redes sociales, chat etc, molestando amenazando, humillando y acosando a una persona a través de dichos medios) .
Este panorama en relación direccional reciproca entre Sexting, consumo de drogas y conducta sexual de riesgos, sobre todo en adolescentes, necesita una revisión con método, ya que los riesgos del sexting son innumerables:
• Exposición a pederastas y acosadores o chantajistas.
• Responsabilidad penal. El reenvío de un archivo privado podría considerarse delito de relevación de secreto.
• Riesgos psicológicos y sociales. Suicidio, trauma, aislamiento, humillación, vergüenza, terror.. etc.
• Chantajes. Bulling y sextorsión., ya que se pierde el control sobre las imágenes compartidas, a merced de lo que la persona destinataria haga con ellas.

Es una responsabilidad social en la que hay que tener unas premisas muy claras a trabajar sobre la prevención, concienciación y tratamiento. En Prevención, hay que aunar fuerzas y dar visibilidad a guías sobre las pautas de seguridad en la Red. Hay que poner en marcha acciones de formación especialmente en las adolescentes para enseñarles los riesgos que conlleva para ellas, ésta práctica cada vez más habitual (y desencadenada en muchos casos por la deshibición que provoca consumir alcohol por ejemplo, o drogas que hacen evadirte de la realidad). En esta intervención de prevención, Unicef y Facebook ya lanzan aplicaciones para educar en el sexting (Enlace1). Hay que reforzar esta prevención global, con acciones educativas transversales de fomento en Competencia Social y programas de Habilidades Sociales ya que, la práctica de sexting se asocia a factores de riesgos como baja autoestima escondida tras la virtualidad de los contactos y la realidad de que “lo que se hace en la red, no es lo que se hace en la vida real”. Muy común, aunque no excluyente, en adolescentes con conductas de consumo asociado. Además, reforzar también con formación en ciberseguridad y medios digitales.

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Desde el punto de vista social y de la mujer, el sexting nos hace vivir en un espejismo de igualdad. Se está comenzando a definir como una nueva forma de violencia contra mujeres y niñas. Bajo el prisma de la perspectiva de derechos humanos y de derechos de las mujeres y niñas, el sexting se ha transformado en una forma de violencia de género porque viene determinada con una base principal que es el uso de estereotipos discriminatorios sobre las mujeres y sus cuerpos.

Isabel Blanco Campaña
Lcda. Psicología. Docente del Grupo EZER. CES Don Manuel Segura Morales.